
Como que estamos de moda. Son hartos los lugares straight que nos reciben con las puertas abiertas. Un hotel en Barcelona destaca que sus habitaciones están acondicionadas para homosexulaes. ¿Será que dormimos colgados? Me da risa. Mi condición, que siempre vi como algo natural y obvio en la vida, hoy es objeto de culto por las publicaciones y me siento epicentro del fashion. Una amiga me dijo una vez que era "top" tener un amigo gay. Y para que hablar de las discotecs, pululan por ellas parejas heterosexuales mirándonos como si fuéramos peces en un acuario. Mi fantasía de ser un hipocampo nunca hubiera llegado hasta ese extremo.
Pero lo asumo. El cuento comenzó en los ochenta, creo, con la explosión del Sida y la comunidad gay diciendo "sí, estamos aqui, preocúpense de nosotros, daremos que hablar", luego el auge de la literatura gay, los matrimonios, la ruptura total. El planeta salió del armario, o del placard como diría mi amigo-dios-fantasía-fetiche, Carlitos Melia.
Gracias a "Sex and the city" nos comenzaron a ver como entretenidos, lindos y buenos para las pilchas. Dan Savage golpea duro desde la trinchera B del gay system. Villouta lo hace en nuestro medio. Pasalacqua fue el primer gay famosillo en asumirlo públicamente en Chile. Y el mundo G se reinventó de la mano de Jordi. La literatura hace lo suyo con Lemebel y Simonetti. Pero unas niñas desubicadas me lo han dicho nuevamente, los gays estamos de moda. Y no cachan que llegamos para quedarnos, es mas, siempre estuvimos ahí. Wilde, García-Lorca y Yourcenar decoraron el mundo hace mucho tiempo, y a mi modo de ver, lo cambiaron.
Eso de "estar de moda" me irrita. Es como una bofetada a mi orgullo. Pero lo acepto, también tengo un lado frivolón. Entre tanto Zara, Hilfiger, Gaivota y zapatillas urbanas uno se siente bien. Pero sueño, inherente a mi, con el día en que mi foto, normalita, con sweater de cahemira y camisa, luzca en la contratapa de mi primera novela, una bien activista y que refleje el mundo B que me ha tocado palpar, el de la noche y la falta de escrúpulos, el de los pasillos angostos de quienes luchan, a medias o con todo, por vivir. Esa literatura que no brille por fuera. Que brille de ideas y remezones, y que el autor pase a ser un dato mas entre tanta luz, un buen dato eso si.
Xpressguy, el primer blog hetero-friendly de Chile.






