14 October 2006

Viaje

Ayer viajé a través de un valle, ese mismo que he transitado miles de veces este año. El transporte era cómodo, como para dormir todo el camino, pero preferí limpiar el vapor de la gigantesca ventana que me acompañaba y mirar ese espectáculo. Llovía a raudales, lluvia de Octubre, nada esperada en esta época, pero el paisaje era alentador. Un maravilloso verde, un millón de tonalidades de verde, flores, un cielo gris, un río caudaloso. Mientras mis compañeros de viaje se hacían arrumacos, que a veces pasaban a ser algo incómodos, yo observaba ese orgulloso paisaje. Los aromos ya han botado todas sus amarilleces, y a orilla de la ruta nacen cientos de flores sin nombre, las mas bellas y austeras que conozco, mas valiosas que tulipanes, silvestres en su esencia. Luego un bosque, años de madera, la sombría imagen de sus recovecos. Tantas veces pasé por allí, y sólo hoy lo ví. Un buen inicio para comenzar este fin. Pero en la vida real los finales no existen amigo, cada final es una transformación, cada desenlace lleva en su interior el comienzo de algo aterradoramente nuevo. Fin y principio. El ying y el yang en su mas pura esencia.
Comienza una nueva historia, que espero, se transforme en novela. Hace unos días conversé por primera vez contigo, me elegiste entre muchas voces; la tuya, hermosa y cálida, me provoca una ternura novedosa. No veo tus ojos aún, deseo mirarlos. Los imagino transparentes. Deseo morder tu piel, abrazar tu cintura, darte las gracias por una noticia que todavía no te doy. Quiero leer el libro mas bello, con tu cabeza sobre mis piernas, acariciándote, como en la escena final de "Notting Hill". Mientras, en mi vida, se desarrolla la historia mas bella que pueda imaginar. Ambicioso. Muy ambicioso.
Pero la realidad, que no tiene finales, tampoco es tan generosa. Hay una obra de teatro, una muy negra, llena de personajes tétricos, espectros de muerte, que deambulan por el escenario, lanzándote espadas, las mismas que he sorteado con astucia y mucha ayuda de los dioses. Soy un ganador, guerrero, pero por sobre todo ganador, sobreviviente. Cuando te conozca te llevaré a ver esa obra. Quizás no quieras presenciarla y me digas que prefieres no abrir el telón. Lo entenderé, no sabes cómo lo entenderé.
Pero esa misma obra, para mi ha sido blanca. Sólo quiero encontrar a alguien que lo entienda y se dé el tiempo de amarme, aunque vivamos dentro de ese teatro. Ese es el desafío. El gigantesco desafío.
Por ahora, tu voz sigue siendo la mas dulce, la mas pura. Una voz, un sueño. Te doy las gracias por darme una de las mas bellas ilusiones que he tenido últimamente. Al fin recuerdo las palabras de un escritor muerto, "la vida está compuesta de ilusiones, y, si no las aprovechas, no vives". Y yo, hace muchas páginas que decidí vivir.
Mientras, fuera de esta gigantesca ventana, pasa el verde, el intenso verde. El color de la vida. Y de la esperanza.

05 October 2006

Renacer

Me duele la cabeza. Me siento mal. Estoy triste. Este es uno de esos días negativos... que ironía, hoy que el triunfo del NO cumple la mayoría de edad (hace 18 años que Chile le dijo "no" a Pinochet), yo me siento mal, como si ese viejo asno estuviera enviando maldiciones a nosotros los nuevos chilenos, por no pescarlo ni en bajada. Recuerdo muy bien ese día, yo había cumplido 10 años hace muy poco tiempo, no entendía nada de la política, es mas, Pinochet me caía bien, lo veía como un abuelo buena onda, cuando era mas niño lo habíamos conocido en una feria de mi ciudad, llamada Fital, y él y su señora, Mau Chang, o sea Lucía, me habían tomado en brazos y me habían hecho primorosos cariños, diciendo a mis padres que yo era un niñito muy lindo. Mis padres sin saberlo me entregaron a los brazos de un asesino. Bueno, retomemos el 5 de Octubre de 1988, ese día acompañé a mi padre a votar, le pregunté por quien lo haría, me dijo que votaría que SI, yo quería que el presidente-tata siguiera en el poder, asi que me quedé feliz con el SI de mi padre. Nunca sabré cómo votó, pero esa noche mi Chile celebró el triunfo de un NO que me demoraría hartos años en entender.
Hoy alguien me dijo no... jejeje. Pero ese "no" ya no importa, he aprendido a tener una peregrina capacidad para levantarme y comenzar desde cero.
Qué chucha pasa? Hacia dónde voy?
Quiero escribir un libro, y no logro llegar hasta ese estado de mi vida. Odio el Derecho, como se enseña en estas universidades. Mediocres todos.
Lanzando mierda para medio mundo. Disparos fugaces. Mañana volveré a mi estado de zombi, seguir en la práctica, queda sólo un mes, luego seguir, seguir, seguir. Volver. Despertar. Romper el mundo, para poder nacer, como para nacer un pájaro debe romper su cascarón.
Me siento triste.