Bueno. Estoy cumpliendo 28 años. Para algunos serán muchos años, lo sé. Pero en realidad son pocos, muy pocos. Veintiocho años que se resumen en una sola palabra... VIVIR.
He sufrido, he reído, he logrado metas y concluído proyectos. Luego de una dura batalla estoy listo para titularme como abogado, esa profesión que nunca fué la flor de mis amores. Dos veces he visto el rostro de la muerte tratando de tomarme entre sus redes, y esas mismas dos veces Dios me salvó. He buscado amor, y perdonen, pero no he sabido retribuírlo la mayoría de las veces. He defendido mis posiciones y me han golpeado la cara por ello. He viajado y conocí lugares y gentes muy distintas unas de otras.
Y hoy, a los 28, me doy cuenta que soy un hombre pleno. Faltan cosas, faltan realidades, pero vivo en la plenitud. Me siento feliz. Agradezco a la vida el haber sabido encontrar ese equilibrio que, incluso, algunos a los 40 no han logrado conocer. Tengo un nombre, y me respetan por ello.
Y aquí estoy, listo para la siguiente campaña, tal como Alejandro. Lleno de fuerzas y con un objetivo claro, ser feliz, continuar siéndolo.
Creo que te he encontrado, solo faltan algunas horas para sentir tu piel y tu olor...lo sabré de inmediato, sabré y comprobaré que eres tú el que robará mis sueños de ahora en adelante. Todo se ve maravilloso desde este ilusorio teatro, una vez que traspasemos el telón, seremos protagonistas, y viviremos otra historia, comenzando desde la nada, para construir un universo, nuestro, propio, en paz. Si no lo sabré yo...lo que significa comenzar desde la nada.
Sin duda mis queridos amigos, han sido unos impresionantes 28 años.
He sufrido, he reído, he logrado metas y concluído proyectos. Luego de una dura batalla estoy listo para titularme como abogado, esa profesión que nunca fué la flor de mis amores. Dos veces he visto el rostro de la muerte tratando de tomarme entre sus redes, y esas mismas dos veces Dios me salvó. He buscado amor, y perdonen, pero no he sabido retribuírlo la mayoría de las veces. He defendido mis posiciones y me han golpeado la cara por ello. He viajado y conocí lugares y gentes muy distintas unas de otras.
Y hoy, a los 28, me doy cuenta que soy un hombre pleno. Faltan cosas, faltan realidades, pero vivo en la plenitud. Me siento feliz. Agradezco a la vida el haber sabido encontrar ese equilibrio que, incluso, algunos a los 40 no han logrado conocer. Tengo un nombre, y me respetan por ello.
Y aquí estoy, listo para la siguiente campaña, tal como Alejandro. Lleno de fuerzas y con un objetivo claro, ser feliz, continuar siéndolo.
Creo que te he encontrado, solo faltan algunas horas para sentir tu piel y tu olor...lo sabré de inmediato, sabré y comprobaré que eres tú el que robará mis sueños de ahora en adelante. Todo se ve maravilloso desde este ilusorio teatro, una vez que traspasemos el telón, seremos protagonistas, y viviremos otra historia, comenzando desde la nada, para construir un universo, nuestro, propio, en paz. Si no lo sabré yo...lo que significa comenzar desde la nada.
Sin duda mis queridos amigos, han sido unos impresionantes 28 años.


