Para ser gay, hay que ser bien hombre. Paradójico? No, para nada. Para ser homosexual y plantarte ante tus padres y decirlo con firmeza hay que ser bien hombre. Para decirlo ante tus amigos hay que ser macho. Para ir a bailar al Bunker de Santiago de Chile, al Buddha's Bar de Nueva York o al Palacio de Buenos Aires hay que ser hombrecito, viejo. Para demostrarle amor a tu chico y hacerlo feliz, hay que ser muy top en las artes amatorias. Para escriber literatura gay hay que ser un Adán de cepa. Para tener una columna queer cada Domingo en LND hay que ser un lindo niño, bien hombre por lo demás. Maricón en los gustos, hombre en las neuronas; aunque el término "maricón" no me gusta. Los maricones son otros.Maricones son los que escriben poemas a una mujer en su blog, pero en la oscuridad del bosque buscan otra cosa. Los que se colocan colorados si alguien les dice algo comprometedor por MSN, los que reniegan de Dana International y Madonna, pero vibran en Fausto, o en la discoteque de 15 Oriente (válido sólo para los de Talca). Aquellos que se hacen los lindos con las minas, pero a las 21 horas parten al parque, al Santa Lucía, o a Chueca.
Asúmete viejo, tu juventud pasará rápido, y cuando quieras vivir tu realidad serás el hazmereir del club. Tu vida y tu felicidad valen mas que lo que opinen tus compañeritas de universidad. Hazte macho, pero de las neuronas, no de la chapa. Hazte gay, pero de verdad. Sé fiel a ti mismo, no a tu entorno. No te empobrezcas de la mente. Enriquécete de verdad. No te hagas el straight porque te sale patético, es mas macho que asumas tu homosexualidad.
Tu sabes quien eres, espero que esto te sirva.


2 comments:
¿Y es ser maricón andar con 4 ó 5 tipos a la vez, y a todos darles expectativas de una futura relación?
¿O jugar con los sentimientos de los demás sólo para agradar el ego?
¿O hacer un comentario capsioso en el blog de un amigo que deja claramente dudas sobre su identidad sexual, para que el resto de sus amigos lo vean, sabiendo que es él quién debe decidir cómo, cuándo y dónde les confesará su sexualidad?
Pues bien, creo que tener poco o mucho sexo es una señal de mala intimidad, y es visto de muy mal gusto por la comunidad gay "sacar forzozamente a luz pública a otros homosexuales".
Dados estos casos, no considero que seas un ejemplo a seguir ni que seas tú quien diga si los demás tienen o no neuronas... y lo paradójico es que con tu artículo te contradices a ti mismo: pues si hay un maricón aquí, no soy presisamente yo. Piénsalo.
Asi que asi eres ahhhh. MMM que decepcion
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